Amistad, regalos y encargos con los vecinos sin tocar su código: un mod que se cuela en las conversaciones
Once vecinos, cinco corazones cada uno, un regalo al día y un secreto a los tres corazones. Y el mod no toca ni una línea de los pueblos donde viven.

En Gotic hay once vecinos con nombre repartidos por la isla: Lía e Ivo en Brumacosta, Sela y Bruno en Caleta Salobre, Mara y Teo en Altomira, Dalia y Olmo en Vega de Poniente, Abel en el muelle, Rosa en la granja y Nara en el corral del noroeste. Antes solo decían sus frases. Con el mod vecinos («Amigos de la isla»), cada conversación enseña además vuestra amistad, de cero a cinco corazones.
Una vez al día le puedes regalar algo a cada uno. El juego elige lo que más le guste de lo que llevas: lo que le encanta vale 3 puntos, lo que le gusta 2 y cualquier otra cosa 1. De vez en cuando alguien te pide algo, por ejemplo tres sardinas o una calabaza, y sale en pantalla hasta que se lo entregas (4 puntos). Con tres corazones te cuenta un secreto de la isla; con cinco, te da un recuerdo. Bruno, por ejemplo, confiesa que «por el suroeste, el islote se une a la orilla con un banco de arena».
Cómo está hecho
Los vecinos no son de este mod: cada uno vive en el mod de su pueblo (o en el suyo: Abel en la pesca, Rosa en la granja, Nara en el rebaño). Para no tocarlos añadí un enganche genérico al sistema de conversaciones, extensions: un mod registra una función que se llama al abrir cualquier conversación, mira el título y añade textos o botones. vecinos reconoce a cada uno por cómo empieza el título: «SELA, LA PESCADORA» empieza por «SELA».
Lo que se regala tampoco es suyo. Pregunta a todos los mods encendidos si tienen ingredients() y take_ingredient(): hoy responden la pesca y la granja (y el establo, con leche y miel, que se guardan en la granja). Los encargos se eligen con cuidado para que siempre se puedan cumplir:
for id in Friends.ORDER:
if not world.modules.has(Friends.FRIENDS[id]["module"]):
continue
for ask in Friends.FRIENDS[id]["asks"]:
if world.modules.has(Friends.source(ask[0])):
options.append([id, ask[0], ask[1]])
Solo piden los vecinos cuyo pueblo está encendido, y solo cosas que se pueden conseguir con los mods que hay: sin la pesca, nadie pide pescado. Si apagas el pueblo de quien te hizo el encargo, el encargo desaparece y llega otro a los 3 minutos. El «día» de los regalos es el del mod de día y noche si está encendido; si no, cada 10 minutos de juego.
Lo que salió mal
Las pruebas pasaban, pero dos mutaciones sobrevivieron: pedir encargos de quien no está y no retirar la extensión al apagar el mod. Todas las pruebas tenían los pueblos encendidos, así que nadie podía faltar. Y la prueba común de «apagar un mod no deja rastro» contaba interacciones, marcas y botones, pero no miraba las conversaciones.
Ahora hay una prueba con el rebaño y la pesca apagados (Nara no puede pedir nada y nadie pide pescado) y la prueba común cuenta también las extensiones de conversación, para este mod y para cualquiera que venga. La mutación de regalar sin límite, esa sí, falló a la primera.
Tras este mod, la suite pasó a 1093 comprobaciones, cero fallos.
Lo que falta por comprobar
No lo he probado en el móvil. Los puntos, los gustos de cada vecino y los 3 minutos entre encargos son decisiones mías, no medidas: no sé si cinco corazones se hacen largos o cortos con jugadores de verdad. Y los vecinos siguen quietos en su sitio mientras hablas con ellos: la amistad no les cambia ninguna rutina.